El físico Ted Jones dirige el equipo de científicos del proyecto.
La conversión eficiente de la luz en sonido se logra al concentrar la cantidad de luz suficiente para ionizar una pequeña cantidad de agua, que entonces absorbe la energía láser y se calienta de manera extrema. El resultado es una pequeña explosión de vapor, que puede generar un sonido de 220 decibelios
Las propiedades ópticas del agua se pueden manipular con una luz láser de alta intensidad para que actúe como una lente de enfoque, permitiendo que tenga lugar el autoenfoque no lineal (NSF). Además, los colores ligeramente distintos del láser, que viajan a diferentes velocidades en el agua, pueden ajustarse para controlar con mayor precisión el pulso

El pulso láser inductor de sonidos tiene la capacidad de viajar tanto por el aire como por el agua, de modo que un láser compacto ubicado en una plataforma subacuática o aérea puede utilizarse para la generación de sonidos a distancia. Dado que los efectos del autoenfoque no lineal y de la diferencia de velocidad según el color son más fuertes en el agua que en el aire, un rayo láser debidamente ajustado tiene la capacidad de desplazarse cientos de metros a través del aire con relativamente pocos cambios, y de comprimirse con rapidez al entrar en el agua.

La propagación atmosférica del láser es útil para aquellas aplicaciones en las que los rayos láser originados en el aire deban producir señales acústicas subacuáticas sin requerir de ningún hardware en el agua.

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