Unos investigadores del Instituto Tecnológico de California han convertido en realidad un concepto que hasta ahora sólo pertenecía a la ciencia-ficción. Han culminado el desarrollo de un microscopio de alta resolución supercompacto, lo bastante pequeño para caber en la punta de un dedo. Este microscopio “microscópico” opera sin lentes pero tiene el poder de magnificación de un microscopio óptico de alta calidad, se puede transportar con obvia facilidad y usarse en cualquier lugar para analizar muestras de sangre en pruebas para la detección de la malaria, o para analizar suministros de agua con el fin de comprobar la existencia de giardias y otros organismos patógenos, y puede fabricarse en serie por alrededor de 10 dólares.

(NC&T) Changhuei Yang desarrolló el dispositivo, con la ayuda de sus colegas del Caltech.

El microscopio es un equipo de laboratorio verdaderamente compacto; de hecho, podría instalarse en un teléfono móvil. Además, es capaz de obtener la iluminación necesaria para la visualización a partir simplemente de la luz solar. Todas estas características lo hacen muy atractivo para aplicaciones sanitarias en el Tercer Mundo.

El nuevo instrumento combina la tecnología del chip tradicional de ordenador con la microfluídica, la conducción de fluidos a escalas increíblemente pequeñas. Un microscopio opto fluídico completo en un chip es de alrededor del tamaño de una moneda de veinticinco centavos de dólar, aunque la parte del dispositivo que produce las imágenes de los objetos es sólo del tamaño de la nariz de George Washington en esa moneda.

Yang está ahora manteniendo negociaciones con compañías de biotecnología para fabricar en serie el chip. La plataforma en que se integre el chip puede variar, dependiendo de las necesidades del usuario. Por ejemplo, el personal de salud en las áreas rurales podría llevar modelos adecuados para formar parte del instrumental médico portátil, capacitando a los profesionales a comprobar in situ si un individuo padece de malaria, entre otras cosas. “Podríamos construir cientos o miles de microscopios optofluídicos en un solo chip, lo que permitiría obtener las imágenes de muchos organismos para su análisis inmediato”, explica Xiquan Cui, del equipo de investigación.

En el futuro, los microscopios en chips podrían incorporarse en dispositivos que se pudieran implantar en el cuerpo humano. Un sistema de análisis con un microscopio implantable es capaz, de manera autónoma, de vigilar lo que llega por el torrente sanguíneo y aislar células cancerosas sueltas con las que se encontrase, proporcionando así información importante para el diagnóstico y ayudando a impedir la diseminación de dichas células cancerosas.

-ENLACES A INFORMACION SUPLEMENTARIA EN INTERNET:
http://mr.caltech.edu/media/Press_Releases/PR13169.html

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